Etnia dowayo

Integrada por unas 18.000 personas, la mayoría de esta etnia vive asentada en los alrededores de la ciudad de Poli en Camerún.

Su sociedad está dividida por un sistema de castas en el que se reconoce a una clase alta, integrada por los “brujos de la lluvia” y una clase baja, que aglutina a todas aquellas personas consideradas responsables de los males que surgen en las aldeas. 

A día de hoy, tanto hombres como mujeres siguen cubriendo sus partes nobles con hojas y cortezas de calabaza, mantienen vivo el ritual de la circuncisión masculina como una señal de hombría y fabrican muñecas artesanales de madera y hierro que sirven como amuleto para aquellas mujeres que tienen problemas de fertilidad. 

Sin embargo, es la trascendencia de la muerte aquello que resalta entre todas las costumbres dowayo. Cuando un familiar fallece, sus allegados envuelven el cadáver en una mortaja de algodón y pieles de reses sacrificadas para tal fin. Al de dos semanas desentierran el cadáver para comprobar que el cuerpo no ha sido sometido a ninguna brujería y decapitan el cuerpo. Finalmente la calavera se guarda en una cazuela, que a su vez es colgada de la rama de un árbol en el patio trasero de la casa.

Al igual que los bamiléké, consideran que los espíritus de los fallecidos perviven para siempre en el interior de sus calaveras. Y el cráneo tanto de hombres como de mujeres, quedará guardado para siempre en el patio trasero del hogar en el que nacieron.

Solicitar información
Abrir chat
1
Hola, ¿necesitas ayuda?
Hola soy Tomás de Rift Valley Expeditions
¿En qué puedo ayudarte?