Etnia Banyankole (Bahima y Bairu)

Los Banyankole o Nyankole están ubicados en el Suroeste de Uganda, en los alrededores del Parque Nacional de Lake Mburo. Se trata de un antiguo reino que a principios del siglo XIX contaba con unas 400.000 personas. En algún momento durante el siglo XVII emigraron del norte al centro y oeste de Uganda, y se mezclaron con los pueblos indígenas de la zona. Aunque adoptaron el lenguaje de los indígenas, mantuvieron su identidad y sus leyes por separado. El país era perfecto para el pastoreo nómada, con llanuras onduladas con mucho pasto para el ganado. Por ese motivo, el reino es conocido por su ganado de cuernos muy largos que les proporciona prestigio e importancia económica. 

La sociedad Banyankole se divide en una casta de rango alto que es donde encontramos a los pastores nómadas (Bahima) y una casta inferior de agricultores (Bairu). El rey, llamado Mugabe se presenta como el dueño de todo el ganado del reino, y los jefes se clasifican en función del ganado que poseen y no por las tierras que pudieran tener.

En 1967, el gobierno de Milton Obote, primer ministro de Uganda en aquel momento, abolió los reinos en Uganda, incluido el Reino de Ankole. Esta política tenía la intención de promover el individualismo y el socialismo en oposición a las clases sociales tradicionales. Sin embargo, el ganado todavía es muy valorado entre los Banyankole y los Bahima, algo que siguen teniendo muy en cuenta en la actualidad.

Los Banyankole hablan un idioma bantú llamado Runyankole. Es miembro del grupo de la familia de lenguas niger-kordofaniano. En muchos de estos idiomas, los sustantivos están compuestos por modificadores conocidos como prefijos, infijos y sufijos que por sí solos no tienen significado gramatical. 

Por ejemplo, el prefijo ba -significa la pluralidad. De esta manera, el grupo étnico lleva el nombre de Ba nyankole. Una persona individual es un Mu nyankole, con el prefijo mu, sabemos que es en singular. Las cosas pertenecientes al Banyankole se conocen como Ki nyankole, tomando el prefijo ki -. Los pastorales Banyankole son conocidos como Ba hima; un individuo de este grupo se conoce como Mu hima. Los Banyankole agrícolas se conocen como Ba iru; el individuo es un Mu iru.

Los Bahima tenían como ocupación principal el ganado. Todos los días el pastor nómada recorría largas distancias en busca de buenos pastos y los niños se encargaban de regar el rebaño. Algunos niños adolescentes, por su parte, se dedicaban a ordeñar a los animales antes de llevarlas a pastar. Las mujeres se encargaban de cocinar alimentos para llevarlos a sus esposos, las niñas ayudaban a sus madres cuidando de sus hermanos bebés, haciendo tareas domésticas o recogiendo leña. Los hombres, por su parte, tenían la responsabilidad de construir casas seguras para sus familias y buenos corrales para guardar el ganado.

Entre los Bairu, tanto hombres como mujeres estaban involucrados en labores agrícolas. El mijo fue el principal cultivo alimentario. Los cultivos secundarios fueron plátanos (matoke), batatas, frijoles y cacahuetes y maíz, que era considerado un manjar para los niños. El niños se encargaban de espantar a las aves para evitar que se comieran los cultivos.

Los Banyankole utilizan muchas fábulas, cuentos y leyendas para educar a los jóvenes, que servían también como un medio de entretenimiento. Tanto hombres como mujeres se destacaban en esta forma de arte verbal, en la que se enfatizan los acertijos y los proverbios. 

Son especialmente importantes los que tocan temas de la realeza, ya que eso les proporciona un marco histórico y forman parte estos de los temas principales en los que se basan la gran mayoría de estos cuentos. También temas en los que se habla del ganado, de los animales o de la caza, ya que son los temas que preocupan a los Banyankole.

Actualmente la influencia de la iglesia es evidente y la mayoría de los Banyankole hoy son cristianos, tanto pertenecientes a la Iglesia Católica Romana como a la Iglesia de Uganda, que es anglicana. El cristianismo fundamental, como el evangelismo, también es común. Las confesiones públicas de pecados como el adulterio y la embriaguez son comunes, así como el rechazo de muchas prácticas tradicionales seculares y religiosas.

No obstante, aún quedan detalles de la religión indígena Kinyankole, y siguen sobreviviendo aún creencias en los espíritus ancestrales. Por ejemplo, todavía se cree que muchas enfermedades son causadas por el abandono de un pariente muerto, especialmente cuando el pariente es paterno. A través de la adivinación, se determina qué antepasado ha sido descuidado. Los regalos de carne o leche y / o cambios en el comportamiento pueden apaciguar el espíritu del antepasado.

Tradicionalmente, durante los primeros años de vida se les enseña a los niños a aprender los colores de las vacas y cómo diferenciar las que son de sus familias de las de otras granjas. A los niños varones se les enseña a hacer cubos de agua y cuchillos. A las niñas se les enseña a hacer tapas para ollas de leche y pequeñas ollas de barro. A los siete u ocho años, a los niños se les enseña a regar ganado y terneros. Las niñas ayudan cargando y alimentando bebés, también se encargarán de lavar las ollas de leche y baten la mantequilla.

Entre los Bahima (los pastores), las niñas comienzan a prepararse para el matrimonio a los ocho años de edad. Las hacen recluirse en casa y les dan grandes cantidades de leche para que ganen peso. A día de hoy, aún se valora mucho estar gordo. Entre los Banyankole, la hermana del padre era (y sigue siendo) responsable de la moral sexual de la adolescente. En la actualidad, las escuelas, las revistas populares y otros medios de comunicación están reemplazando rápidamente a los miembros de la familia como fuentes de educación moral para los adolescentes.

Tradicionalmente, la edad adulta se reconocía mediante el establecimiento de una familia por matrimonio. La adquisición de grandes rebaños de vacas para Bahima (pastores) y de abundantes cultivos para Bairu (granjeros) fueron otros indicativos claros de la edad adulta. El estatus total de adulto completo se acabará consiguiendo mediante la crianza de una familia numerosa.

En la sociedad de los Banyankole, el Mugabe (rey) y los jefes tenían autoridad sobre los pastores (Bahima). Y a su vez, los Bahima tenían autoridad sobre los Bairu (granjeros). Dentro de la familia, los esposos tenían autoridad sobre las esposas, y los hijos mayores tenían autoridad sobre los más jóvenes. La herencia, tradicionalmente involucraba al hijo mayor de la primera esposa de un hombre. Las relaciones entre padres e hijos y entre hermanos eran formales y a menudo tensas. Las madres y sus hijos, y los hermanos y sus hermanas, a menudo son relaciones más cercanas.

Las relaciones sociales en la comunidad se basan en intercambios de riqueza, como las vacas y los productos agrícolas. En la comunidad, la forma más significativa en que se expresaba la solidaridad es mediante el intercambio elaborado de saludos. Estos saludos varían según la edad, la hora del día, el rango y muchos otros factores. Por ejemplo, cualquier persona que se encuentre con un anciano tiene que esperar hasta que el anciano reconozca a esa persona primero.

El rey (Mugabe) solía tener su casa en una colina y bien rodeada por una gran valla. Dentro de la casa siempre había un buen espacio para el ganado. También había lugares especiales para las casas de las esposas del rey y para todo el personal del palacio dentro del recinto. Había una puerta principal para la entrada de los visitantes y otras más pequeñas para la entrada de los miembros de la familia.

Tradicionalmente, los Bahima (pastores) tenían unas casas que imitaban el diseño del rey y aunque eran parecidos eran mucho más pequeñas. Los Bairu (agricultores) tradicionalmente construían casas en forma de colmena. Los postes de madera estaban cubiertos con un marco de paja tejida y una gruesa capa de hierba frecuentemente cubría toda la estructura haciendo de techo.

Actualmente, las viviendas se construyen con materiales autóctonos como el papiro, el pasto y la madera. Las casas son principalmente rectangulares. Por lo general, están hechas de zarzo (abobe) y barro (varillas tejidas y ramitas enlucidas con arcilla y barro) con techos de paja. Los materiales actuales de construcción como el cemento, el ladrillo y el hierro trenzado son utilizados por quienes pueden pagarlos.

Antaño, una joven Bahima a partir de los 8-10 años ya estaba lista para el matrimonio. Se sabe que incluso en ocasiones algunos matrimonios se producían antes de que la niña fuese sexualmente madura o poco después de la primera menstruación. Por ese motivo, no eran muy comunes los embarazos antes del matrimonio. La virginidad prematrimonial se tenía mucho valor entre los Bahima y los Bairu. La poligamia se asociaba al rango y a la riqueza. Los Bahima que eran jefes solían tener más de una esposa y el rey (Mugabe) incluso podía llegar a tener un centenar. Los matrimonios servían como alianzas entre clanes familiares

Actualmente, bajo la influencia de la iglesia, los matrimonios cristianos son comunes. El valor atribuido a las familias extensas y la importancia de tener hijos han persistido como medidas de un matrimonio de éxito, siendo la monogamia ahora la norma. También actualmente los matrimonios se producen más tarde, debido a la asistencia a la escuela de niñas y niños. Aunque como consecuencia, los embarazos adolescentes fuera del matrimonio también han aumentado. Las niñas que quedan embarazadas son severamente castigadas por ser expulsadas de la escuela o disciplinadas por sus padres. Por esta razón, el infanticidio es ahora más común que en el pasado, dado que el aborto no es legal en Uganda.

La indumentaria de los Banyankole, los distingue en rango y en género. Los jefes, tradicionalmente vestían largas túnicas de piel de vaca. Los ciudadanos, llevaban una pequeña piel de vaca sobre sus hombros. Las mujeres, de cualquier clase, llevaban piel de vaca envueltas alrededor de su cuerpo y también se cubrían el rostro en público.  Hoy en día, el algodón ha reemplazado a las pieles de vaca, incluso para ocasiones especiales se usa una especie de saco o bata blanca de algodón con una americana (tipo occidental), también se suele usar un sombrero tipo fez. En definitiva, los Banyankole en la actualidad visten con ropa estilo occidental.

La alimentación de los Bahima es básicamente la leche, aunque también consumen mantequilla y beben la sangre fresca de su ganado. La carne también es importante, aunque cuando escasea suelen consumir gachas de mijo que obtienen de los Bairu. El suero de la leche solo lo beben las mujeres y los niños. La mantequilla se mezcla con sal y se utiliza como salsa para mezclar con carne o con las gachas de mijo. Los niños pastores, pueden comer conejo, pero los hombres solo pueden comer la carne del búfalo o de la vaca. Los pastores nunca comen pollo o huevos. Las mujeres comen leche y la prefieren por encima de cualquier otro alimento. Los cereales como el mijo o el sorgo son la base del sector agrícola de los Bairu, también crían ovejas y cabras, a diferencia de los Bahima, estos si comen pollo y huevos.

La educación en Uganda de manera formal se introdujo en Uganda a finales del siglo XIX. En la actualidad, los Ankole disfrutan de escuelas primarias y secundarias por el gobierno o por misioneros. En Uganda el analfabetismo es muy alto; alrededor del 50% de los mayores de 15 años no sabe ni leer ni escribir, siendo este dato más preocupante entre las niñas que entre los niños, ya que el embarazo entre adolescentes es determinante en desequilibrar esta balanza. 

Las escuelas Ankole enseñan hoy los valores y la vida moderna ugandesa, pero también preservan los valores culturales de los nativos Ankole y la lengua Runyankole. Tal como se hacía en el pasado, en el que los niños aprendían de sus padres, los valores culturales, tareas domésticas, agrícolas, de pastoreo y manualidades se realiza a través de la observación y la participación. Los padres se encargaban de la formación de los hijos y las madres de las hijas. Los ancianos también tenían un papel destacado recitando historias, cuentos y leyendas convirtiéndose en auténticos maestros.

Los Ankole, como el resto de ugandeses sufrieron la opresión por un lado de de Milton Obote, que gobernó el país del 1962 al 1971 y por otro lado de Idi Amin, que lo sustituyó en la dictadura de la década de los setenta. Los Ankole sufrieron la opresión política, pérdida de bienes y de vidas. Obote volvió a hacerse con el poder en 1980 después del derrocamiento de Amin y volvieron a sufrir la opresión de este una vez más. El paso de ambos (Amin y Obote) condujo al sufrimiento y a la destrucción de ciudades y pueblos. Uganda en la actualidad sigue trabajando en aras de la recuperación económica y de la construcción democrática.

El SIDA, que hizo acto de presencia en 1980, resultó ser uno de los problemas más grandes del país, causando innumerables muertes y dejando a muchos niños huérfanos. El esfuerzo a través de los medios de comunicación para erradicar y prevenir la enfermedad ha sido notable. Aunque esta enfermedad afectó mucho a los Banyankole, actualmente es una población en crecimiento.

Abrir chat
1
Soy Tomás, ¿Necesitas ayuda?
Hola soy Tomás de Rift Valley Expeditions
¿En qué puedo ayudarte?
Powered by