Danza boyolé o de las panteras
La danza de la pantera en el pueblo de Waraniené, cerca de Korhogo, es sin duda otro de los momentos álgidos del viaje.
Se trata de una danza iniciática, históricamente relacionada con funerales, pero en la actualidad también para festejar otro tipo de eventos. Para los senufo, continua siendo una expresión cultural sagrada en la que solo pueden participar los hombres iniciados en la sociedad Poro.
En esta danza acrobática, hay varios hombres totalmente cubiertos con un traje de tonos marrones y moteado, simulando una pantera.
Todo el cuerpo queda escondido de las miradas excepto los piés, que frenéticos no paran de moverse. Las manos, también camufladas, sostienen unas ramitas que en ningún caso deben caerse. Estos bailarines acróbatas, parecen que se van retando a ver quien consigue la pirueta más alta.
Aparte de los que van vestidos de pantera, hay otro personaje, de nombre gnabelegue, con otro tipo de traje, que sigue otro tipo de ritmo y coreografía.
Los instrumentos parecidos a una kora se llaman boloy, y son los que en realidad dan nombre a esta danza. Otro instrumento de percusión que acompaña esta danza es el shekere, una calabaza con revestimiento de cuentas que al agitarla produce un sonido característico.
La indumentaria de los músicos, que no paran de cantar y tocar los instrumentos durante toda la ceremonia, es de algodón y de rayas azules y blancas, siguiendo el estilo característico de los tejedores senufo.

