Se trata de una de las etnias más pequeñas del Valle del Omo, que habita en el mismo territorio que los nyangatom y los murle. Históricamente han sido considerados por las etnias de la región como personas de clase baja. De hecho son muchos los que les apodan muguji o lo que es lo mismo: “hormigas trabajadoras”. Por ello, a día de hoy, los kwego viven bajo la protección de los nyangatom.
Carece de rigurosidad antropológica, pero las etnias vecinas consideran a los kwego aquellos que fueron los primeros en llegar al Valle del Omo en Etiopía. Por su parte, ellos argumentan en su imaginario que el primer kwego llegó hasta las orillas del río Omo guiado por el vuelo de un martín pescador. Una leyenda propia, que según afirman los ancianos kwego sirvió para salvarles de la sequía y la hambruna en el origen de los tiempos.
Conocidos como grandes cazadores, los kwego son expertos tramperos de búfalos, kudús, elands y antílopes. Veloces herbívoros todos ellos que quedan ensombrecidos por la imponencia del hipopótamo. El animal del cual los kwego extraen su carne preferida.
