Se trata de un grupo de origen cusita que representa, al igual que los amara, a más del 30% de la sociedad etíope. Procedentes de las lejanas tierras del lago Chamo, son el resultado de una mezcla multirracial sucedida a lo largo de los siglos, que dio lugar a los clanes que hoy forman la totalidad de la etnia.
En la actualidad son más de 40 millones y mayoritariamente profesan la religión musulmana sunita. Su organización social es conocida como Gadaa. Un sistema político y religioso en el que los 28 clanes son liderados por un Aba Gada: líder elegido por los miembros de cada clan que ostenta dicha posición durante 8 años, antes de ceder su puesto al siguiente.
Pastores, agricultores, artesanos, vendedores de café y khat, son algunos de los muchos oficios que este pueblo desarrolla en su día a día en Etiopía. Aunque de entre todas sus particularidades, es la especial relación que guardan con las hienas en la ciudad santa de Harar lo que ha llamado la atención de turistas de medio mundo.
Una ceremonia anual llamada Aw Nugus, en la que las familias Oromo ofrecen avena a las hienas de los bosques para presagiar la buena o la mala fortuna de las cosechas del próximo año. Un pacto ancestral con la naturaleza salvaje.
