Fue fundada en el siglo I con el nombre de Cucuil. Una ciudad destinada a dar cobijo solamente a soldados romanos pero que pronto desarrollaría una importante actividad comercial. Una época dorada que se alargó durante los cuatro siglos venideros, hasta que el imperio desapareció y los musulmanes conquistaron la ciudad. El momento en el que recibió su nuevo nombre: Djémila o bonita en lengua árabe.
Hoy está catalogada como Patrimonio Mundial de la UNESCO y viajeros de medio mundo acuden hasta ella para visitar el yacimiento arqueológico más importante del Norte de África. Una ciudad romana construida alrededor de la plaza central de Harsh, en la que templos, basílicas, casas y anfiteatros nos transportan a la Argelia que pisaron los emperadores.
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