Lalibela, Etiopía

Un conjunto de 11 imponentes iglesias rupestres excavadas en la roca, se esconden al abrigo de las Montañas de Lasta en Etiopía. El principal lugar de peregrinación para los cristianos ortodoxos. Un surrealista refugio de piedra, en el que ermitaños ataviados con túnicas blancas caminan entre las sombras leyendo la Biblia.

Para muchos la Octava Maravilla del Mundo, para otros una representación simbólica de la Tierra Santa. El objetivo con el que fue construida fue a petición del rey Gebre Mesqel Lalibela. Una obra imposible, que fue levantada durante los siglos XII y XIII, en la que 11 templos fueron establecidos en dos grupos separados por un canal que representa al río Jordán. Resulta conmovedor recorrer este conjunto arquitectónico por los pasadizos y túneles que interconectan cada una de las iglesias, mientras los rezos inundan los recovecos esculpidos en la piedra volcánica.

De entre todas ellas, la Iglesia de San Jorge es la que se ha convertido en el icono que ocupa el imaginario de turistas procedentes de medio mundo. Una iglesia tallada en roca volcánica rojiza, encajada en el interior de una gran oquedad basáltica, desde donde erige su forma cúbica perfecta de 12 metros de ancho por otros 12 de alto. El templo más moderno del conjunto arquitectónico, que fue diseñado a petición del rey Lalibela tras tener una visión divina.

Una maravilla que quedó inmortalizada para siempre en las crónicas de Ryszard Kapuściński y que se ha convertido en el principal atractivo cultural de Etiopía.

 

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