Tigray, Etiopía

Una joya cultural escondida en el extremo norte de Etiopía. Un territorio emboscado entre las fronteras de Sudán del Sur y Eritrea, en el que se erigen acantilados de piedra de impresionante belleza, que esconden templos esculpidos en piedra anteriores al siglo VI. 

Nos encontramos ante una de las cunas de la religión cristiana ortodoxa, a la que peregrinos de tierras lejanas acuden para encaramarse a acantilados de vértigo y predicar sus oraciones. Iglesias  accesibles únicamente gracias al empleo de una cuerda, que mantienen viva la leyenda de que una serpiente voladora guió al santo Abune Aregawe hasta la cima de un risco. El lugar sagrado en el que fundó Debre Damo: la iglesia más antigua de Etiopía.

Un viaje al pasado, para tratar de comprender la figura de Dios en las mentes de aquellos etíopes que nacieron a principios de la Edad Media.

 

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