La actual ciudad de Alhucemas, en Marruecos, data de 1926, tras el desembarco español en la Guerra del Rif. Fue un poblado que se llamó inicialmente Villa Sanjurjo. Más tarde, durante la II República, pasó a denominarse Villa Alhucemas. No tuvo gran desarrollo arquitectónico. De aquella época cabe destacar el Colegio español, un bonito edificio de estilo andaluz.
Pero Alhucemas ofrece la mejor entrada al Parque Nacional de Alhucemas. Desde ella se puede visitar este enclave y sus playas. De hecho, llegar hasta la de Badis merece la pena. El camino está salpicado de vegetación autóctona. Una vez en el destino, se ve el peñón Vélez de la Gomera. En el pueblo, junto a la mezquita, hay una cooperativa de mujeres que trabajan con el palmito propio de la zona y ofrece comida típica rifeña a los visitantes.