Esauira es un ejemplo excepcional de ciudad fortificada a finales del siglo XVIII. Fue construida según los principios de la arquitectura militar europea contemporánea en un contexto norteafricano. Desde su fundación, ha sido un importante puerto comercial internacional que une Marruecos y su interior sahariano con Europa y el resto del mundo.
La ciudad es también un ejemplo de centro multicultural, como lo demuestra la coexistencia, desde su fundación, de grupos étnicos diversos como los amazighen, los árabes, los africanos y los europeos, así como de grupos multiconfesionales (musulmanes, cristianos y judíos). Indisociable de la Medina, el archipiélago de Mogador cuenta con un gran número de sitios culturales y naturales de valor universal excepcional.