La leyenda cuenta que Tánger fue fundada por Anteo, hijo de Neptuno, que le dio el nombre de su mujer, Tingis. Eso muestra lo antigua que es esta ciudad que se sitúa entre el Mediterráneo y el Atlántico, en Marruecos. Por ella han pasado muchas civilizaciones. Pero su mayor leyenda comienza en los años en que fue ciudad internacional (1923-1956), gobernada por españoles, franceses y británicos. Fue entonces cuando desembarcaron allí Tennessee Williams, Samuel Beckett, Jean Genet, Paul y Jane Bowels, Matisse o aristócratas como Barbara Hutton o Malcolm Forbes famosos por sus extravagantes fiestas. Más tarde, los Rolling Stone. Nadie como el escritor Mohammed Chukri ha descrito esa época.
Esa mezcla de Europa y África es parte de la esencia de Tánger, una ciudad que no para de crecer y renovarse.