Situado en la parte más septentrional del Medio Atlas de Marruecos, cerca de la ciudad de Taza, fue creado para garantizar la protección de todos los recursos naturales del macizo de Jbel Tazekka (1.980 m.) que alimenta el sistema hidrológico de la región.
Además de sus cascadas y grutas profundas, el Parque Nacional de Tasekka destaca por un inmenso bosque de cedros y sus montañas húmedas y boscosas. No en vano, es una de las zonas de mayor pluviosidad del país.
Está habitado por numerosos jabalís, puerco espines, nutrias, jinetas, liebres, conejos, erizos y murciélagos, así como por la ardilla moruna (Atlantoxerus getulus), el chacal dorado y el zorro colorado. Pero el animal más emblemático de este parque es el ciervo del Atlas (Cervus elaphus barbarus).
También se divisan en él aves como el buitre, el águila culebrera, el águila perdicera, el halcón peregrino y el mochuelo.
Además ,de los cedros, también contiene numerosas encinas, robles andaluz (Quercus canariensis) y alcornoques.