(Parc national de Ntokou-Pikounda)
Es el último parque en ser creado en la República del Congo y es un lugar clave para la conservación de humedales, que ayudan a mantener el balance hidrológico de la cuenca del Congo. Tiene una superficie de 4.600 kilómetros cuadrados y se localiza en el norte del país.
Este parque es muy rico biológicamente, con varios hábitats: bosques, humedales, ríos y pantanos, lo que lo convierte en refugio para especies amenazadas como el gorila, el chimpancé. Además, cuenta con elefantes de bosque e hipopótamos, entre otras especies de mamíferos grandes. También cuenta con algunas especies de primates, como el colobo rojo de Bouvier y gran número de aves.