Dedicados en cuerpo y alma al pastoreo de camellos, los borana llegaron a Etiopía procedentes de Kenia durante el siglo XVI. Un grupo étnico de origen cusita, que pertenece a la sociedad oromo y cuya estructura social se encuentra fundamentada en el sistema social Gadaa. Una forma de organización social considerada Patrimonio Cultural por la UNESCO, en la que una serie de líderes políticos y religiosos conocidos como Aba Gedas establecen las normas y solventan los conflictos de los diferentes clanes borana.
Una sociedad que sigue extrayendo y comerciando con la sal de un volcán llamado “El Sod” y cuyas mujeres y hombres siguen portando los coloridos pareos y las telas que con orgullo vestían sus ancestros. Los etíopes guían sus vidas a través de un calendario lunar propio, en el que las constelaciones marcan el ritmo de sus vidas. Como si en el firmamento hubiera quedado grabado para siempre que durante la década de los 40 lucharon con fiereza contra las tropas italianas para defender el Reino de Abisinia.
La historia de un pueblo digno que observa con orgullo el papel que encarnó en el pasado y que jugará en el futuro del Cuerno de África.
