Etnia dozó

Los dozó son otro ejemplo de sociedad secreta con un fuerte componente esotérico, chamánico y mágico perteneciente al pueblo senufo.

Los dozó son una hermandad de cazadores tradicionales muy presente en la región Mandinga o País Malinké y fueron los primeros defensores de las comunidades locales.

Son unos guardianes con un conocimiento estrecho y privilegiado de la naturaleza y la geografía, revestido de un carácter espiritual muy potente que les confiere poderes mágicos.

La pertinencia a este grupo es por adscripción, no por herencia. Así pués, los conocimientos son adquiridos a través de la formación dentro de la organización secreta del poro.

El periodo de iniciación de los cazadores dozó es un proceso educativo que incluye todo tipo de enseñanzas y transmisión del saber de los antepasados, así como rituales y sacrificios. El alumno debe obedecer a su maestro en todo momento y de manera incondicional.

Esta sociedad está basada en unos principios morales y en valores muy profundos donde imperan las reglas de justicia. Además de las normas morales y espirituales, las habilidades que deben adquirir los dozó empiezan, lógicamente, por la caza. Otro gran aprendizaje es el de las propiedades de las plantas que pueden servir para el uso medicinal.

Los cazadores dozó deben vestir con un traje sagrado de color ocre o marrón, totalmente adaptado al medio, y en el cual se le cosen todo tipo de amuletos o gri-gris que le dan protección contra las balas y los espíritus malignos del bosque.

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