La capital de la República del Congo ofrece grandes atractivos. Su dinámica vida, sus bares y restaurantes, la posibilidad de escuchar rumba congolesa en directo, la vivacidad de sus mercados o la vida de sus barrios. Pero también cuenta con algunos monumentos y lugares dignos de ser visitados:
- Basílica de Saint-Anne du Congo: Una preciosa iglesia católica y uno de los monumentos emblemáticos de la ciudad, por su arquitectura y porque conjuga lo colonial con identidad local.
- Mausoleo de Pierre Savorgnan de Brazza: Dedicado al explorador de origen italiano y nacionalizado francés, que da nombre a la ciudad. Es una visita importante para entender un poco la historia colonial y algunas raíces de la formación del estado.
- Museo Nacional del Congo: Fundado en 1965, alberga artefactos indígenas, máscaras, esculturas y objetos tradicionales de diferentes comunidades del país. Muy útil para hacerse una idea del patrimonio cultural de la República del Congo.
- Escuela de Pintura de Poto-Poto: Arte vivo. Un centro que ha sido punto de encuentro de pintores congoleños. Si te interesa el arte contemporáneo y ver cómo se expresa la creatividad local, es fundamental.
- Corniche de Brazzaville: Pasear por la orilla del río Congo es muy agradable al atardecer (cuidado con los mosquitos). Además se pueden hacer paseos en barca.


