Los kambari son de los pueblos más minoritarios de los anteriormente citados, esta etnia se caracteriza por su tatuajes y escarificaciones que todavía muchos de sus miembros, especialmente las mujeres, mantienen. Los hombres son reconocibles por los grandes cuchillos que portan. Habitan en la zona conocida como Plateau, entre los yorubas y los hausas. Una comunidad que todavía sigue, en su mayoría, fiel a su religión y estilo de vida tradicional.
Los kambari viven en pequeños pueblos que conservan la arquitectura propia de esta etnia, a pesar de la presión que la modernidad ejerce sobre ellos y la llegada a su territorio de otros grupos como los yorubas y los hausas. También las autoridades nigerianas han intentado que se integren en la cultura general de Nigeria. Sin embargo, hasta el momento, no lo han conseguido.
Son, mayoritariamente, agricultores de mijo y sorgo. Los mercados que se celebran semanalmente en los distintos pueblos son un gran escaparate de la laboriosidad de esta gente. Además de una oportunidad para apreciar su cultura, pacifismo y artesanía. También para probar su exquisita cerveza de sorgo. Una actitud que define a este pueblo es la facilidad con que acogen a los forasteros.