En bicicleta, a pie y en globo, las otras opciones de un safari por Kenia

La actividad humana para visitar reservas, parques nacionales o áreas protegidas en África es, por definición, el safari. Un vocablo suajili que significa “viaje” y que, a su vez, deriva del árabe safar, también “viaje”.

En este blog ya hemos hablado de forma extensa sobre el origen, las características y la logística de un safari por África (léase el post ¿Cómo es un safari en África? ), por eso queremos profundizar y ofreceros otras opciones para avistar animales, en este caso por Kenia.

A pie, en bicicleta o en globo son alguna de las variantes que Rift te propone, para disfrutar de la natura, caminando, a golpe de pedal o mecidos por el viento como en las novelas de Julio Verne.

  1. Safari a pie. Imagina. Partir bien temprano de tu “tented camp” en plena Reserva Masai Mara a la búsqueda del león, el elefante o, simplemente, paseando por la ondulante sabana africana. Acompañado de un Moran (un guerrero masai) que, a través de su experiencia muestra las diferentes plantas medicinales que usan los masais y un ecosistema rico y único en el mundo. Por seguridad, y para que no falte el ingrediente aventurero, un ranger o guardabosques a nuestra vera por si pintan bastos. La propuesta puede repetirse en Crescent Island, un lugar donde se rodaron las localizaciones exteriores (o parte de ellas) de la famosa película “Memorias de África”; o bien optar por la modalidad nocturna.

  2. Safari en bicicleta. Aunque parezca mentira, sí, se puede. ¿Dónde? En Hells Gate, por ejemplo. En este popular parque nacional de Kenia (al menos para los oriundos) es famoso por permitir un safari en bicicleta en plena libertad (también a pie). Sin grandes depredadores al acecho, este espacio ubicado a 90 kilómetros de Nairobi y cerca del lago Naivasha, es ideal para pedalear con ñús y jirafas de fondo. Rutas sencillas, sin grandes desniveles y acompañadas de un guía experto.

  3. Safari en globo.  Una visión panorámica del mundo animal. Único. Cien por cien recomendable. La vida desde el globo aerostático es diferente. ¿Cómo funciona? Te lo explico. Nos levantamos bien temprano y un vehículo viene a recogernos a nuestro lodge o tented camp de turno. Nos transporta hasta la pista de despegue y…”¡voilà!”. Una hora aproximada de vuelo sobre la sabana viendo salir el sol y escrutando animales desde el aire. Al aterrizar, nos espera un desayuno especial en plena naturaleza disfrutando de la experiencia. Al finalizar, nos vuelven a regresar al vehículo 4×4 de nuestro safari para seguir con el viaje programado.

Ya véis, para “safaris, colores” y, ¿tú?, ¿con cuál te quedas?

Texto y fotos: Rafa Martín

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